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Bordet recorrió el puerto, una empresa de software y comercios

"La reactivación de nuestros puertos es una realidad que nos permite mirar el futuro con esperanza”, afirmó el gobernador Gustavo Bordet en el puerto del Concepción del Uruguay, donde el buque ultramarino Albany Sound carga rollizos de madera con destino a China. Por el ritmo de carga en los puertos de la costa del Uruguay y las operaciones previstas, la proyección asciende a 750.000 toneladas en el año, superando las estimaciones, según información enviada a DIARIOJUNIO.

En Concepción del Uruguay el Gobernador, acompañado del Intendente José Lauritto, el viceintendente Martín Oliva y funcionarios tomó contacto con comerciantes y escuchó sus inquietudes, y visitó un emprendimiento de software Bombieri, que se encuentra en funcionamiento desde el año 2009. El negocio se destaca por brindar respuesta a diversos problemas o necesidades; en variados sectores, como son la industria avícola, logística, hotelería, seguros, sector financiero y de finanzas, retail, entre otros. "La infraestructura portuaria, junto con el desarrollo de nuestros caminos y de nuevas fuentes de energía, son los tres pilares fundamentales para consolidar una provincia con más oportunidades de trabajo, educación y salud. A nosotros nos gusta hacer propuestas con los pies en la tierra, propuestas sólidas, que se puedan cumplir y que solidifiquen un camino cierto, real", lanzó el mandatario. Desde 2018 el volumen total de embarques en buques ultramarinos en Ibicuy y Concepción del Uruguay asciende 324.000 toneladas, y con las cargas que están previstas se alcanzarán las 380.000 toneladas el mes que viene. El total proyectado para el año era de 600.000 toneladas, pero dado el ritmo de carga y las operaciones previstas, la estimación asciende a 750.000 toneladas en el año. "La reactivación de nuestros puertos es una realidad que nos permite mirar el futuro con esperanza. Significa más puestos de trabajo, y sobre todo, mejores condiciones para la radicación y la actividad de nuevas industrias, de las cadenas productivas, de nuestros productores. Es un paso estratégico para el desarrollo productivo de Entre Ríos y para la generación de empleo genuino", sostuvo este lunes el gobernador Bordet en diálogo con medios de prensa. Desde el Puerto de Concepción del Uruguay, acompañado por el intendente José Lauritto; el vice Martín Oliva; el intendente de Santa Anita, Horacio Amavet; y el diputado Marcelo Bisogni, Bordet reiteró su compromiso para "proveer más infraestructura y tecnología a nuestros puertos". "Queremos y tenemos que lograr la exportación de los productos entrerrianos al mundo y para eso necesitamos asegurar la inclusión de tecnología en las distintas operaciones que se hagan en nuestros puertos. Así es como avanzamos con asegurar la cadena de frío para, por ejemplo, poder exportar la producción avícola. Es un paso muy necesario que nos comprometemos a dar y ampliar en otros aspectos claves", explicó el mandatario. Gobierno de palabra En ese marco, Bordet reiteró que "hemos sido un gobierno de palabra. Las obras con las que nos comprometimos las cumplimos. Hemos trabajado siempre desde el diálogo, escuchando y recibiendo a todos, acercando posiciones, conciliando. Y vamos a seguir en ese mismo camino porque creemos en lo que hicimos y creemos en lo que vamos a hacer". "Entre Ríos es una provincia que tiene un potencial muy grande en materia productiva, económica y social. Debemos permitirnos planificar y llevar adelante políticas de Estado, políticas que sean pensadas de manera estratégica y que trasciendan los gobiernos. Tienen que ser metas de la sociedad en su conjunto. Y para eso es imprescindible la unión de los entrerrianos. La unión detrás de este gran objetivo que nos trasciende a todos nos va a permitir construir la provincia que soñaron nuestros abuelos y esa mejor Entre Ríos que queremos dejarle a nuestros hijos", continuó. Por último, Bordet valoró el trabajo conjunto con la municipalidad de Concepción del Uruguay "en este y muchos otros proyectos en los que venimos avanzando" y subrayó "el acompañamiento permanente tanto del intendente, José Lauritto, como del viceintendente, Martín Oliva, que es una persona muy trabajadora y comprometida con su ciudad, con esta capital histórica que tenemos los entrerrianos y que tanto nos enorgullece". "Hoy el puerto vuelve a funcionar y con él Concepción recupera un orgullo muy grande que nos empuja a seguir apostando por el desarrollo, el trabajo, la inclusión y el progreso de nuestra gente", concluyó Bordet.

 

El factor Massa y las razones que explican el anuncio de la fórmula Kicillof-Magario

 

Como en el truco, las cartas se develan de a una pero a través de las redes sociales y no sobre una mesa. En el entorno de los Fernández hace varios días que se malhumoraron con las ambiguas señales enviadas por Sergio Massa. El propio ex intendente de Tigre y precandidato presidencial desmintió al precandidato Alberto Fernández, quien había comentado una charla telefónica con él. "No hablamos esta mañana" negó lo que Fernández había revelado. El lunes en el Instituto Patria Máximo Kirchner primero y luego Cristina Fernández y Alberto Fernández hablaron con Martín Insaurralde, el favorito entre sus pares intendentes para ir por la gobernación. Todos admitían sin embargo que Axel Kicillof mide más en las encuestas y que una mujer debía completar el binomio. De La Matanza, claro, para sumar votos. Por eso el tuit que se tomó como definitivo fue el de Insaurralde y no el de los referentes más kirchneristas como Jorge Ferraresi de Avellaneda y Paco Durañona de San Antonio de Areco. Ferraresi tuiteó tres horas antes y sin embargo no se tomó como una confirmación sino hasta el mensaje del intendente de Lomas de Zamora, reenviado por sus referentes vía Whatsapp: "Felicitaciones @Kicillofok y @magariovero, nuestra fórmula en la Provincia de Buenos Aires. Vamos a construir juntos esperanza y futuro para los bonaerenses!". Un rato después lo anunció el PJ de Buenos Aires. El pedido llegó desde el entorno de la fórmula presidencial después de las fotos y declaraciones que enviaron desde Córdoba el cuarteto integrado por Sergio Massa, Juan Schiaretti, Miguel Ángel Pichetto y Juan Manuel Urtubey. El tigrense ratificó que irá por la precandidatura presidencial dentro de Alternativa Federal. Fue la imagen que faltaba para que el kirchnerismo ampliado diera por terminada cualquier negociación en Buenos Aires, aunque en privado ya la daban por nonata durante el fin de semana. PUBLICIDAD inRead invented by Teads El lunes Insaurralde mantuvo una charla que calificó como "muy buena" en el Instituto Patria y en privado agradeció las elogiosas palabras de Alberto Fernández sobre él. Hoy combinó con CFK y con Máximo Kirchner la felicitación pública que fue tomada como confirmación de la fórmula bonaerense. Kicillof, Cristina Fernández, Alberto Fernández y Verónica Magario, las fórmulas opositoras a nivel nacional y en Buenos Aires La elección de Kicillof estaba casi cantada: las encuestas más creíbles para el kirchnerismo le dan ventaja muy amplia respecto de cualquier otro precandidato, incluso de Magario. En sus charlas logra impacto y en sus recorridas lo toman casi como un 'rock star', amén de que cosecha durísimas críticas entre los no kirchneristas y su pasado como ministro de Economía puede jugarle en contra. El propio Fernández hace un tiempo había señalado sus cualidades para encarar una campaña y en varias provincias requirieron su presencia para respaldar a los precandidatos a la gobernación. En Mendoza este fin de semana, por ejemplo. La definición logró alinear incluso a los que se habían alejado como Patricio Mussi que desde Berazategui se alegró al decir que también para él la foto de los Fernández con Kicillof y Magario en Merlo "es la más linda". Ni él ni Mario Ishii estuvieron el sábado en la inauguración del Parque Néstor Kirchner pero también el intendente de José C. Paz avizoró lo que vendría. Primero, hace un mes, aquel que anunció que cazaría 'traidores' organizó un acto multitudinario y se reecontró con Máximo Kirchner. Este lunes recibió a Kicillof también con palabras elogiosas y preanunció que sería el elegido. La primera lectura es que los gestos de unos y otro muestran un trabajo en equipo como contracara a otros tiempos, esos en los que el kirchnerismo tomaba por sorpresa a los peronistas y dejaba tendales de dirigentes heridos o subestimados. Con Alberto Fernández como armador, esta vez el kirchnerismo antepone el cuidado de sus dirigentes seguramente a sabiendas de que para ganar necesitan de todos. Se preservan las jugadas (no tan secretas como el anuncio de la fórmula presidencial), previa comunicación a aquellos que podrían sentirse con derecho como Insaurralde. De hecho hubo intendentes que el lunes, para no molestar a Cristina Kirchner, se comunicaron con su hijo. Máximo Kirchner maneja el día a día con los referentes provinciales a los que blanqueó lo que vendría. A cambio de la confianza solicitó silencio. En el mediodía del martes hubo otro asado entre intendentes. Fueron hasta Hurlingham los que pedían por 'Insaurralde 2019' y algunos más. Con Juan Zabaleta como anfitrión, el lomense anunció a todos lo que algunos sabían. Explicó las razones de Cristina Kirchner y Alberto Fernández y aunque hubiera preferido ser él mostró su pragmatismo. Lo escucharon Fernando Gray, presidente del PJ bonaerense que convocará para el jueves a la Comisión de Acción Política para organizar la campaña; Mariano Cascallares (Almirante Brown); Gustavo Menéndez (Merlo); Gabriel Katopodis (San Martín); Juan de Jesús (Partido de la Costa); Walter Festa (Moreno); Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas); Andrés Watson (Florencio Varela); Ariel Sujarchuk (Escobar) y Hugo Corvatta de Saavedra. En Merlo, Fernando Gray, jefe del PJ que celebró el anuncio, junto a Axel Kicillof Lo que resta anunciar es otra foto. La del primer candidato a diputado nacional que también, dicen, podría ser un varón. La mayoría de los dirigentes señala a otro peronista con historia peronista. Otro de los que se alejaron y se reconciliaron con Cristina Kirchner, el segundo en bajarse de su precandidatura presidencial y el primero en estar tres horas, casi toda una tarde, con Alberto Fernández el pasado jueves. Se trata de Felipe Solá, hoy diputado nacional, que si va por una nueva candidatura renunciaría a su banca (le restan dos años de mandato) para ponerse al frente de la campaña provincial y trabajar cuerpo a cuerpo con la fórmula presidencial. Solá podría haber sido el vice de Cristina Kirchner para mostrar un gesto de amplitud y asegurar el apoyo del Movimiento Evita. El elegido fue Fernández probablemente por razones afectivas e históricas en el corazón K. Si finalmente confirman a Solá, se completa el círculo de la reconciliación de CFK con los primeros años de la década kirchnerista y con aquellos que, con matices, fueron menos cristinistas que nestoristas. El segundo lugar de la lista sería para una mujer y el tercero para Máximo Kirchner.

 

Lázaro Báez: "Todo lo que tuve es de una sola persona que está arriba"

En diálogo con su abogada insinuó por primera vez que era testaferro de Néstor Kirchner

Siempre se sospechó que Lázaro Báez era testaferro de los Kirchner. Pero hasta ahora él siempre lo negó. Al menos hasta ahora. En una escucha legal que se conoce recién ahora, el empresario le confesó a una de sus abogadas que "todo lo que tuve es de una sola persona que está arriba y me lo dio para que lo administre y no lo supe administrar quizás en la forma adecuada que él quiso que lo administrara". En el diálogo con su abogada Elizabeth Gazaro revelado por TN, Báez agrega: "Y cometí errores que cometí y quizás por eso estoy donde estoy. Para tener un acto de reflexión. Y veremos si él me da una oportunidad distinta para no cometer los mismos errores". Las palabras de Báez son parte de las escuchas telefónicas del "Operativo Puf", que difundieron en exclusiva La Cornisa y Periodismo para Todos este domingo. Esas conversaciones revelaron la operación judicial que preparaba el kirchnerismo para tratar de voltear la causa de los cuadernos de las coimas. La abogada Silvina Martínez, aseguró en diálogo con TN que Báez "se refiere a una cuestión de poder. Es fundamental esta conversación porque termina de cerrar todo este círculo de sospechas en relación a los verdaderos dueños de los bienes". Y agregó: "Siempre los bienes de Lázaro estuvieron vinculados a la familia de los Kirchner". Una serie de escuchas telefónicas entre ex funcionarios detenidos por corrupción reveló que sectores del kirchnerismo sabían de antemano que el empresario Pedro Etchebest denunciaría por extorsión al falso abogado Marcelo D'Alessio y al fiscal de la causa de los cuadernos, Carlos Stornelli. En las escuchas quedó registrado cómo el ex embajador ante el Vaticano Eduardo Valdés le adelanta la noticia, en un lenguaje por momentos críptico, a Roberto Baratta (ex mano derecha del exministro de Planificación Julio De Vido) y al exsecretario de Transporte Juan Pablo Schiavi. Según explicaron en el programa de Majul, las intervenciones de los teléfonos de los penales de Ezeiza y Marcos Paz se realizaron en forma legal en el marco de una causa contra el presunto narcotraficante Mario Segovia. En uno de los audios, Eduardo Valdés le adelanta a Schiavi que "va a haber novedades" y le recomienda "quedarse tranquilo". NN: "Che… ¿Qué novedad tuviste?". Baratta: "Ninguna, nada. Acordate que supuestamente te va a llamar el Negro o el Negro va a tener algo para mostrarte". NN: "Bueno, escuchá, Ramos Padilla agarró viaje". Baratta: "Ajá. Hoy firmó la ampliación de la denuncia contra Cohen". NN: "Ah, buenísimo eso, está bien. Che, pero te cuento que allá en Dolores agarraron viaje". Baratta: "¿Ah, sí?". NN: "Sí, te estoy diciendo boludo, Ramos Padilla agarró viaje". Baratta: "Ok, perfecto". A raíz de las escuchas, el fiscal Carlos Stornelli pidió hoy, en su rol de querellante, al juez Claudio Bonadio que llame a declaración indagatoria a los ex funcionarios Roberto Baratta y Juan Pablo Schiavi, el ex embajador ante el Vaticano Eduardo Valdés y a Carlos Zelkovicz, quienes aparecen en las escuchas que se dieron a conocer en las últimas horas en dos programas de televisión. La presentación se formalizó hoy ante el juez Bonadio, que tiene en sus manos la denuncia que hizo la diputada Elisa Carrió en febrero pasado cuando estalló el escándalo de D'Alessio en Dolores. El escrito lleva la firma del abogado Roberto Ribas, que representa a Stornelli en la causa de Dolores en donde el fiscal del caso de los cuadernos fue declarado en rebeldía y tiene su quinta cita a indagatoria fijada para el próximo viernes. "Teníamos razón cuando decíamos que no queríamos concurrir a la jurisdicción del Juez Ramos Padilla –escribió hoy Ribas en el escrito presentado ante Bonadio-. Por un lado por cuanto no es de su competencia los hechos que se pretenden imputar a mi asistido en la causa N° 88/2019 de su tribunal. Además de ello notábamos una suerte de indudable tinte persecutorio a la persona de mi pupilo procesal buscando algún elemento de cualquier tipo para rimbombantemente ponerlo en inmediato conocimiento de la opinión pública. Nuestro pensamiento ha sido confirmado por una reciente información periodística en los programas de los Sres Jorge Lanata y Luis Majul, sobre lo que nos referiremos en párrafos futuros". El abogado explicó así que buscaba con estos nuevos elementos ampliar "la querella instaurada por esta parte el 3 de mayo de 2019 en la que ya nombrábamos a Valdez y a Cristina Fernández" y en donde "se menciona colateralmente un interés en relacionarlo con el tema denominado 'de los cuadernos'". Fue así que repasó lo sucedido anoche en el programa de Majul y en el de Lanata en los que "se difundieron escuchas de detenidos, tales como Roberto Baratta y Juan Pablo Schiavi" y en donde "los interlocutores de los mismos eran Eduardo Valdés y quien respondería al nombre de Carlos Zelkovicz".

 

 

La trágica encerrona que, inevitablemente, aguarda a Alberto Fernández"

Existe una razonable chance de que el próximo 10 de diciembre Mauricio Macri le entregue el bastón y le coloque la banda presidencial a Alberto Fernández. Ese día, el nuevo presidente será eventualmente ovacionado por los partidarios de su poderosa vicepresidenta y, tal vez, por un puñado de amigos de toda la vida. Un rato después, se sentará en su despacho, el mismo que perteneció a la vice durante ocho años. En el caso de que él desee hablar con ella, ¿le dará la orden a un asistente para que la convoque?¿Enviará un mensaje de WhatsApp: "Necesito verte en mi despacho"? ¿Acudirá ella o le reclamará que sea él quien se desplace? ¿Primará el poder real o el formal? Si ella acude, ¿en qué lugar de esa distinguida oficina se sentará cada uno?¿Cómo mirará ella la silla que le perteneció y ahora le pertenece a él? Hasta ahora, todo ha sido al revés. Ella llamó. Él fue. Ella ocupó la cabecera. Él, un lugar simbólico subordinado. Pocas personas reconocerán que ven ese problema en este momento de armonía y discursos sobre mi amigo Alberto y mi amiga Cristina. Alberto es un hombre abierto. Cristina maduró. No se van a pelear por quién llama a quién o por dónde se sienta cada uno. Sin embargo, la historia del peronismo no parece ser rica en esas armonías, que en estos días se pregonan. Eduardo Duhalde ungió a Néstor Kirchner y, en pocos meses, el nuevo presidente se sacó de encima a su padrino. En las distintas provincias, sucede lo mismo: Sergio Uñac marginó del poder a su padrino José Luis Gioja en San Juan, Gustavo Bordet hizo lo mismo con José Urribarri en Entre Ríos, Juan Manzur corrió del Gobierno todo vestigio de José Alperovich, su antecesor y aliado, en Tucumán. En ninguno de esos casos, el desnivel de poder entre unos y otros fue tan gigantesco como el que existe entre Cristina, una de las líderes más importantes de la democracia argentina, y Alberto, tanto o tan poco como su candidato a presidente El dilema de Alberto es sencillo de explicar. Un presidente, necesariamente debe ser el jefe político de un país. ¿Cómo transformarse en eso sin perder, al mismo tiempo, su principal punto de apoyo, que es Cristina, que era su jefa hasta hace cinco minutos? ¿Cómo ganar respeto en la estructura de poder sin desafiar a la principal referencia de esa estructura? Un presidente debe tener autonomía, no puede consultar cada paso: ¿en qué momento esa autonomía será insoportable? ¿El primer día? ¿El segundo? Es cierto que, como dice el flamante candidato, "ni Cristina es Perón ni yo soy Cámpora", pero hay algo de la asimetría que se dio en ambos casos que deberá resolver con precisión quirúrgica. Eso no solo dependerá de él sino, fundamentalmente, de ella, o de lo que ella perciba de sus movimientos, o de lo que la mesa chica que la rodea intérprete, entienda, intrigue a cada paso del ejercicio de un poder que nunca fue sencillo de manejar. Habitualmente, las disputas se han definido en favor del Presidente y en contra de su padrino político en este caso, madrina. Nadie sabe eso mejor que ella, porque recuerda. En sus primeros pasos, el candidato se mostró dispuesto a reverenciar todos los símbolos del kirchnerismo ortodoxo. El primer acto de campaña se realizó en el territorio mítico de Santa Cruz el miércoles, y el segundo durante la inauguración de un Parque en Merlo, que se llamará Néstor Kirchner, un nombre que ya, por lejos, nombra más cosas en la Argentina que los de José de San Martín o Juan Domingo Perón. En el medio, se tomó una foto con Rudy Ulloa Igor, el chofer de Néstor Kirchner, cuyo vertiginoso crecimiento patrimonial le permitió hasta llegar a presentar una oferta para quedarse con el canal Telefé. Algunas personas plantean que el protagonismo de Fernández es una vuelta al "nestorismo", pero reducen ese significado a la capacidad de diálogo que tuvo el fallecido líder con sectores políticos, sociales y mediáticos a los que luego Cristina les cerró la puerta. Pero "Nestorismo", también, como lo sabe cualquier independiente, es confraternizar con personalidades como Rudy. "Néstor, de día, hacía política conmigo y, de noche, hacía otras cosas con otras personas", dijo alguna vez Fernández, para desmarcarse de las peores prácticas de quien fuera su jefe. En sus movimientos de esta semana, da a entender que está dispuesto a transitar las 24 horas del día. "Gracias Cristina, por el gesto de grandeza, por la generosidad", arrancó ayer en Merlo Opinión La trágica encerrona que, inevitablemente, aguarda a Alberto Fernández Por Ernesto Tenembaum 26 de mayo de 2019 Compartir en Facebook Compartir en Twitter (Foto: Nicolás Aboaf) (Foto: Nicolás Aboaf) Existe una razonable chance de que el próximo 10 de diciembre Mauricio Macri le entregue el bastón y le coloque la banda presidencial a Alberto Fernández. Ese día, el nuevo presidente será eventualmente ovacionado por los partidarios de su poderosa vicepresidenta y, tal vez, por un puñado de amigos de toda la vida. Un rato después, se sentará en su despacho, el mismo que perteneció a la vice durante ocho años. En el caso de que él desee hablar con ella, ¿le dará la orden a un asistente para que la convoque?¿Enviará un mensaje de WhatsApp: "Necesito verte en mi despacho"? ¿Acudirá ella o le reclamará que sea él quien se desplace? ¿Primará el poder real o el formal? Si ella acude, ¿en qué lugar de esa distinguida oficina se sentará cada uno?¿Cómo mirará ella la silla que le perteneció y ahora le pertenece a él? Hasta ahora, todo ha sido al revés. Ella llamó. Él fue. Ella ocupó la cabecera. Él, un lugar simbólico subordinado. Pocas personas reconocerán que ven ese problema en este momento de armonía y discursos sobre mi amigo Alberto y mi amiga Cristina. Alberto es un hombre abierto. Cristina maduró. No se van a pelear por quién llama a quién o por dónde se sienta cada uno. Sin embargo, la historia del peronismo no parece ser rica en esas armonías, que en estos días se pregonan. Eduardo Duhalde ungió a Néstor Kirchner y, en pocos meses, el nuevo presidente se sacó de encima a su padrino. En las distintas provincias, sucede lo mismo: Sergio Uñac marginó del poder a su padrino José Luis Gioja en San Juan, Gustavo Bordet hizo lo mismo con José Urribarri en Entre Ríos, Juan Manzur corrió del Gobierno todo vestigio de José Alperovich, su antecesor y aliado, en Tucumán. En ninguno de esos casos, el desnivel de poder entre unos y otros fue tan gigantesco como el que existe entre Cristina, una de las líderes más importantes de la democracia argentina, y Alberto, tanto o tan poco como su candidato a presidente. Play El dilema de Alberto es sencillo de explicar. Un presidente, necesariamente debe ser el jefe político de un país. ¿Cómo transformarse en eso sin perder, al mismo tiempo, su principal punto de apoyo, que es Cristina, que era su jefa hasta hace cinco minutos? ¿Cómo ganar respeto en la estructura de poder sin desafiar a la principal referencia de esa estructura? Un presidente debe tener autonomía, no puede consultar cada paso: ¿en qué momento esa autonomía será insoportable? ¿El primer día? ¿El segundo? Es cierto que, como dice el flamante candidato, "ni Cristina es Perón ni yo soy Cámpora", pero hay algo de la asimetría que se dio en ambos casos que deberá resolver con precisión quirúrgica. Eso no solo dependerá de él sino, fundamentalmente, de ella, o de lo que ella perciba de sus movimientos, o de lo que la mesa chica que la rodea intérprete, entienda, intrigue a cada paso del ejercicio de un poder que nunca fue sencillo de manejar. Habitualmente, las disputas se han definido en favor del Presidente y en contra de su padrino político en este caso, madrina. Nadie sabe eso mejor que ella, porque recuerda. En sus primeros pasos, el candidato se mostró dispuesto a reverenciar todos los símbolos del kirchnerismo ortodoxo. El primer acto de campaña se realizó en el territorio mítico de Santa Cruz el miércoles, y el segundo durante la inauguración de un Parque en Merlo, que se llamará Néstor Kirchner, un nombre que ya, por lejos, nombra más cosas en la Argentina que los de José de San Martín o Juan Domingo Perón. En el medio, se tomó una foto con Rudy Ulloa Igor, el chofer de Néstor Kirchner, cuyo vertiginoso crecimiento patrimonial le permitió hasta llegar a presentar una oferta para quedarse con el canal Telefé. Alberto Fernández junto a Alicia Kirchner esta semana (Télam) Alberto Fernández junto a Alicia Kirchner esta semana (Télam) Algunas personas plantean que el protagonismo de Fernández es una vuelta al "nestorismo", pero reducen ese significado a la capacidad de diálogo que tuvo el fallecido líder con sectores políticos, sociales y mediáticos a los que luego Cristina les cerró la puerta. Pero "Nestorismo", también, como lo sabe cualquier independiente, es confraternizar con personalidades como Rudy. "Néstor, de día, hacía política conmigo y, de noche, hacía otras cosas con otras personas", dijo alguna vez Fernández, para desmarcarse de las peores prácticas de quien fuera su jefe. En sus movimientos de esta semana, da a entender que está dispuesto a transitar las 24 horas del día. "Gracias Cristina, por el gesto de grandeza, por la generosidad", arrancó ayer en Merlo. Play Las reverencias del candidato a un pasado al que, por momentos, perteneció y con el cual, en otros, confrontó, se manifiestan cada vez que debe responder preguntas sobre la corrupción que existió en el gobierno de Cristina Fernández. Allí, Alberto se ciñe a un libreto muy preciso. Es capaz de admitir que hubo corrupción, pero siempre como un fenómeno difuso, difícil de identificar. Sobre los casos puntuales, en cambio, prefiere derivar el tema a la Justicia. Pero cuando la Justicia avanza, la cuestiona con argumentos de abogado con experiencia. Prefiere centrarse en las arbitrariedades de los procesos judiciales antes que en las sospechas evidentes que existen sobre los acusados. Y, finalmente, cuando no logra detectar ninguna arbitrariedad judicial, aun cuando haya condenas firmes, en hechos gravísimos como la tragedia de Once, siembra dudas. Hace algunos años, el escritor español Javier Cercas escribió un libro fantástico llamado Anatomía de un instante, que se transformó en un clásico de la transición española. Allí, abundó sobre un concepto que no era propio, el de "héroes de la retirada". Se refería a líderes que habían pertenecido a un sistema y que, cuando llegaron a tener poder, contribuyeron a desarmarlo. En ese concepto, Cercas ubicaba a Mijail Gorbachov, el estalinista que terminó con la Unión Soviética, o a Adolfo Suárez, el niño mimado del franquismo, que terminó con él. Si Fernández llega a la Casa Rosada, tendrá que elegir un camino. Fue elegido para hacer algo distinto al kirchnerismo, nada menos que por la jefa del kirchnerismo. Parece un oximorón o, al menos, un jeroglífico. Si hace aquello para lo cual fue designado, tal vez sea visto como un traidor. Si no lo hace, ¿cuál sería el sentido de su designación? Hasta ahora, esa duplicidad le permitió llegar tan alto como ni siquiera él imaginó. Cristina Kirchner acaba de tomar una decisión que ha sorprendido por su plasticidad e inventiva. Hasta hace unos días era la favorita para suceder a Macri. Sin embargo, designó en su lugar a otra persona, que ha demostrado no ser uno de sus obsecuentes. Nunca se sabrá si esa renuncia obedece a cuestiones personales, al miedo a perder la elección, o a un reconocimiento de que otra persona tiene mejores cualidades para gobernar el país en estas condiciones. En cualquier caso, la decisión está tomada y sus resultados se verán con el tiempo. Pero su carácter es su carácter. Esta semana mostró algo más de él durante la audiencia del juicio donde debió concurrir como acusada. En primera fila estaba Julio De Vido, quien fue el encargado de la obra pública desde el día en que Néstor asumió hasta que Cristina entregó el poder. De Vido está detenido desde hace 20 meses. Cristina nunca lo visitó. Durante la audiencia, ni lo miró. Si De Vido es un preso político, inocente, perseguido por el macrismo, ¿cómo se explica esa crueldad? Si no lo es, o sea, si es culpable, ¿cómo se explica el gobierno de Cristina? En cualquier caso, he allí una muestra -una más- de cómo ella puede proceder cuando alguien pierde su beneplácito. Si llega a la Casa Rosada, Alberto Fernández deberá caminar por la cornisa: eso es, al fin y al cabo, ser el presidente de la Argentina. A diferencia de otros, lo hará solo gracias al poder prestado por su vicepresidenta, una mujer de carácter muy intenso, capaz de ser la más generosa, o la más cruel, y ambas cosas por motivos a veces indescifrables. "Primero dijeron que Néstor sería el chirolita de Duhalde, después que no funcionaría el doble comando, ahora dicen que Alberto no podrá bajo la tutela de Cristina. Siempre inventan esta cosas. Después se sorprenden de nuestros éxitos", es la defensa de la dirigencia cercana a la fórmula. Quién sabe. e:

 

 

 

A siete meses del comienzo del juicio de la "ruta del dinero K", se sumaron dos nuevos protagonistas al proceso.

Se trata de dos ex empleados del banco suizo Lombard Odier que tuvieron un rol clave en las maniobras de lavado desplegadas por el entorno de Lázaro Báez

Báez es juzgado junto a sus hijos (Fotos: Gustavo Gavotti) A más de siete meses del comienzo del debate, el juicio por "la ruta del dinero K" sumó dos protagonistas. Se trata de dos ex empleados del banco suizo Lombard Odier que tuvieron un rol clave en las maniobras de lavado desplegadas por el entorno de Lázaro Báez. Este martes, los dos banqueros presenciaron su primera audiencia, aunque se negaron a declarar, dijeron fuentes judiciales a Infobae. Los nuevos protagonistas del juicio son Martín Andrés Eraso y Juan Alberto De Rasis (su jefe). El primero fue representante en la Argentina del Lombard Odier y participó de los trámites necesarios para la apertura de una cuenta bancaria que estaba a nombre de los cuatro hijos de Báez. Cuando lo procesó, en mayo de 2018, el juez Sebastián Casanello sostuvo que Eraso "efectuó un aporte necesario para que el entorno de Lázaro Antonio Báez ostente los vehículos societarios para asumir la titularidad de cuentas bancarias, con el objeto de mantener ocultos a los verdaderos dueños de los fondos que allí se dirigieron". "Mientras trabajaba en el Lombard Odier, Eraso le armó cuentas a los Báez en otros bancos porque en el suyo se dieron cuenta quién estaba detrás de los fondos", explicó a Infobae una fuente que conoce los detalles de la causa. Aunque estaba previsto que sean juzgados en un segundo juicio, finalmente se sumaron al proceso en la audiencia de este miércoles. La decisión ya había sido tomadas hace dos semanas por el Tribunal Oral Federal 4, tras un dictamen del fiscal del juicio Abel Córdoba, pero recién se concretó hoy. Los dos nuevos procesados se negaron a declarar. Eraso solo dijo que trabaja actualmente como economista y De Rasis sostuvo que está desempleado. Daniel Pérez Gadín, de pulover claro, es uno de los procesados Resta definir la situación de cuatro financistas de la firma PROVALOR, que habían sido procesados junto a los banqueros. Este martes, la Sala IV de la Cámara de Casación hizo lugar a un recurso de queja y frenó la decisión del TOF 4 para que se sumen al juicio. Los jueces Mariano Borinsky y Javier Carbajo "declararon erróneamente denegado el respectivo recurso de casación y, en consecuencia, concederlo con efecto suspensivo". Sin embargo, el juez Gustavo Hornos votó en disidencia. La defensa de los representantes de PROVALOR había apelado la decisión del TOF 4 argumentando que se encuentra pendiente la producción de la instrucción suplementaria solicitada por las partes (pericias informáticas e informes) y la definición sobre un pedido de suspensión del juicio a prueba. Para la Justicia, está probado que esos cuatro financistas se encargaron que el dinero saliera país de manera electrónica y se depositara en las cuentas de Suiza. En su confesión, Leonardo Fariña había detallado el rol de los integrantes de Provalor: "El dinero se entregaba a los dueños de la financiera, porque ellos sabían que si vos vas a solicitar estos servicios…. ellos sabían que el dinero era de Lázaro Báez. Ellos cobran el 1,5% del monto total de la operación como comisión". Además de Báez y sus hijos, en el juicio están siendo juzgados desde fines de octubre el abogado Jorge Chueco, el contador Daniel Pérez Gadin, Leonardo Fariña, Federico Elaskar, Fabián Rossi, entre otros. Todos están imputados por ser parte de una estructura societaria financiera, que lavó 60 millones de dólares entre 2010 y 2013. .

 

 

Bajó el Riesgo País, pero subió la cotización del dólar en un día en que la divisa cayó en el mundo

EL índice EMBI cayó 3,45 a 911 puntos básicos; mientras que el tipo de cambio avanzó a $46,42 al público

Bolsa de Comercio de Buenos Aires (NA) Al inicio de la jornada, una parte del mercado sobredimensionó la noticia de la fórmula Fernández–Fernández. Pero después aparecieron las manos grandes, más cautelosas, y la atención de los inversores se centró en lo que pasaba en el exterior donde no había buenas noticias sobre la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Lo más grave es que se pronostica que no tiene una pronta solución porque los chinos se plantaron en tres condiciones inamovibles. Además, las expectativas de sanciones a Huawei, que entró a la lista negra de amenazas a Estados Unidos– perjudicaron a más de 30 empresas norteamericanas, aunque después del cierre de los mercados se anunció que la medida se prorrogaría hasta el 19 de agosto. Algunas tuvieron fuerte baja en las Bolsas y fueron las responsables de los números rojos del Dow Jones 0,33%, del S&P 500 0,67% y del Nasdaq 1,46%, pero ahora cabe esperar un giro en la próxima jornada. En cambio, subieron los bonos del Tesoro y la onza de oro, un claro síntoma de que los inversores priorizaron la seguridad sobre la renta. Pero a diferencia de otras ruedas, donde se vivió una situación similar, el dólar se debilitó en el mundo, mientras el yuan, la moneda china, se estabilizó. El dólar perdió 0,10% frente a las 6 principales monedas, cedió 0,37% en México, quedó sin cambios en Brasil y logró una pequeña alza de 0,2% en Chile.En la Argentina, pese a que recortó la fuerte suba inicial, el dólar terminó en alza. En el mercado mayorista donde los negocios fueron de USD 705 millones porque no abundaron las liquidaciones de exportadores, que esperaron que se aclarara el panorama político. El dólar en esta plaza que había tocado $45,50 y terminó en $45,22, lo que marcó una suba de 21 centavos (0,47%) respecto al viernes. Si hay que sacar una conclusión es que en el fin de semana hubo grandes novedades políticas, pero entre o positivo y lo negativo para el Gobierno fue una operación de suma cero. Pero falta el dato más importante. El resultado de la licitación de las Letras del Tesoro en dólares a 210 días, que comenzó el lunes y se cierra este martes a las 14 horas. Como el vencimiento de estas Letes le cae al próximo Gobierno, la lectura va a estar centrada entre lo que puede colocar el gobierno y la tasa de interés que paga. Estos números, dirán si se acentuó o se redujo la desconfianza de los inversores. .

 

 

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