
Macron y Scholz lamentan la tibieza de la declaración final respecto a Ucrania y el francés critica las maniobras de Lula para cerrar el texto
Acuerdo de mínimos. El G-20, el club de las principales economías del mundo, que este martes ha cerrado en Brasil su cumbre anual, ha salvado la unidad de la reunión, pero no ha logrado alcanzar un consenso a la altura de los desafíos globales
Los líderes del G2o concluyen este martes su cumbre anual en Río de Janeiro. Una declaración conjunta recoge hasta ahora el apoyo del grupo a un “alto al fuego” en Gaza y en el Líbano, una “paz amplia, justa y duradera” en Ucrania y un impuesto a los más ricos para financiar lucha contra la pobreza.
RÍO DE JANEIRO, BRASIL —
Con policías, militares con cascos y armas largas, calles cerradas y sus playas repletas de turistas y locales, la ciudad brasileña de Río de Janeiro acoge por segundo día este martes a jefes de Estado, en la última jornada de la cumbre del Grupo de las 20 principales economías, que consiguió hasta ahora un consenso básico sobre el sufrimiento humano a causa de la guerra en Gaza y las consecuencias económicas del conflicto.
También los líderes se pusieron de acuerdo el lunes a través de una declaración conjunta sobre la «profunda preocupación por la catastrófica situación humanitaria en la Franja de Gaza». En el texto, los mandatarios pidieron con urgencia más ayuda y protección para los civiles junto con un alto el fuego completo en Gaza y el Líbano.
El G20 apoya un “alto al fuego” en Gaza y en el Líbano, una “paz amplia, justa y duradera” en Ucrania, y cooperará para que los superricos paguen “efectivamente” impuestos, expresaron los líderes en la declaración final suscrita el lunes.